Boxeador vinculado al Canelo Team es detenido por nexos con el CJNG
Un pugilista relacionado con el gimnasio de alto rendimiento habría confesado operar bajo las órdenes de Rafael Álvarez Ayala, alias el R-2.

Autoridades de seguridad federales confirmaron la detención de un boxeador profesional, quien mantenía una estrecha relación con el equipo de entrenamiento conocido como Canelo Team, tras ser señalado por sus presuntos vínculos con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según los informes preliminares de inteligencia, el deportista habría reconocido ante las autoridades que operaba bajo las órdenes directas de Rafael Álvarez Ayala, identificado por el gobierno como el R-2, uno de los operadores clave de la organización criminal en la región.
El arresto se llevó a cabo tras meses de seguimiento por parte de fuerzas federales, quienes investigaban la infiltración de grupos delictivos en entornos deportivos de alto nivel. De acuerdo con las primeras declaraciones obtenidas por la Fiscalía General de la República, el boxeador utilizaba sus desplazamientos para competencias nacionales e internacionales como una fachada para facilitar comunicaciones y coordinar actividades logísticas para la estructura criminal vinculada al R-2.
El caso ha generado diversas reacciones dentro del ámbito deportivo, donde el gimnasio mencionado ha negado tener conocimiento sobre las actividades ilícitas que el sujeto realizaba fuera de las instalaciones. Las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana han señalado que las investigaciones continúan abiertas para determinar la extensión de la red de complicidades que permitían al detenido operar con cierta movilidad bajo el amparo de su carrera profesional.
La Fiscalía General de la República ha iniciado las carpetas de investigación correspondientes para presentar al detenido ante un juez de control, donde se determinará su situación jurídica en los próximos días. Mientras tanto, elementos de la Guardia Nacional mantienen vigilancia en puntos estratégicos para desarticular los canales de comunicación que el pugilista habría facilitado entre los mandos del cártel y sus células operativas en el centro del país.


