Cofepris descarta presencia de salmonela en chiles jalapeños de Nuevo León
Tras una inspección sanitaria, la autoridad federal confirmó que el producto no representa un riesgo para la salud pública tras las alertas internacionales.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó este sábado que, tras realizar una serie de inspecciones técnicas en plantas procesadoras de Nuevo León, se ha descartado la presencia de la bacteria salmonella en lotes de chiles jalapeños empacados. Esta medida fue emprendida como respuesta directa a una notificación emitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), la cual alertó sobre un posible brote vinculado a productos agrícolas exportados desde territorio mexicano.
El personal de verificación sanitaria de la Cofepris llevó a cabo visitas de inspección en las instalaciones señaladas, donde se examinaron los protocolos de inocuidad, la trazabilidad de los alimentos y las condiciones de almacenamiento. Según lo reportado por la autoridad, los resultados de los análisis microbiológicos realizados en los laboratorios oficiales confirmaron que los productos analizados cumplen con los estándares de seguridad exigidos tanto por la normativa nacional como por los protocolos internacionales de exportación.
Las autoridades mexicanas enfatizaron que el monitoreo de los alimentos es una labor permanente para garantizar el bienestar de los consumidores, tanto en el mercado interno como en el extranjero. La Secretaría de Salud, a través de la Cofepris, mantiene una comunicación estrecha con sus contrapartes internacionales para atender cualquier reporte que pudiera comprometer la salud pública y asegurar que las cadenas de suministro operen bajo estrictos controles de calidad.
Por el momento, no se han emitido restricciones adicionales para la comercialización de este producto en el estado de Nuevo León ni en el resto del país. La dependencia federal reiteró su compromiso de seguir trabajando en la vigilancia de los productos procesados y agrícolas, exhortando a las empresas del sector a mantener sus esquemas de certificación y buenas prácticas de manufactura para evitar cualquier incidencia sanitaria en el futuro cercano.


