Detienen a presuntos cocineros mexicanos en un laboratorio de drogas en Nigeria
Autoridades nigerianas desmantelaron una red de producción de metanfetamina con la presunta participación de ciudadanos mexicanos en una zona industrial.

Autoridades de Nigeria confirmaron esta semana la detención de varios ciudadanos mexicanos, señalados como los principales responsables de operar un laboratorio clandestino de metanfetamina en las inmediaciones de Lagos. La intervención, realizada tras meses de labores de inteligencia, permitió desmantelar una infraestructura equipada con calderos industriales y precursores químicos de alta toxicidad, los cuales eran utilizados para la producción a gran escala de sustancias sintéticas.
La audiencia judicial, celebrada bajo estrictas medidas de seguridad, expuso la complejidad de esta red criminal transnacional. Durante el proceso, los peritos describieron las condiciones insalubres y peligrosas del sitio, donde la presencia de vapores químicos obligó a los presentes a utilizar equipo de protección especializado. Según los reportes iniciales, los detenidos se desempeñaban como especialistas en la síntesis de drogas, un perfil conocido en el ámbito delictivo como cocineros, encargados de optimizar la producción mediante fórmulas químicas complejas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que se mantiene al tanto de la situación legal de los connacionales a través de sus canales diplomáticos. El gobierno mexicano ha reiterado su disposición para colaborar con las autoridades internacionales en el intercambio de información que permita desarticular las cadenas de suministro de precursores químicos, un tema que ha sido prioridad en la agenda de seguridad regional y global durante el presente año.
Este hallazgo subraya la expansión de las operaciones de organizaciones criminales que buscan establecer puntos de fabricación en regiones donde el control logístico es más difícil de vigilar. Las investigaciones continúan para determinar los vínculos de esta célula con cárteles establecidos en territorio mexicano, mientras las autoridades nigerianas realizan pruebas forenses adicionales en el lugar para cuantificar la magnitud de la producción confiscada y rastrear el origen de los insumos químicos.


