El ambulantaje satura los principales paraderos de transporte público en CDMX
Usuarios de los nodos de Cuatro Caminos, Tacubaya y Observatorio enfrentan dificultades para transitar debido a la proliferación de puestos informales.

Usuarios de los Centros de Transferencia Modal (CETRAM) en Cuatro Caminos, Tacubaya y Observatorio reportan graves dificultades de movilidad debido a la invasión del espacio público por parte del comercio ambulante. La instalación de puestos de comida, estructuras metálicas y tanques de gas ha reducido drásticamente los pasillos peatonales, obligando a los transeúntes a caminar sobre el arroyo vehicular en horas de alta demanda.
La presencia de estos puestos, que se han consolidado en los últimos meses, complica las maniobras de ascenso y descenso en las unidades de transporte público. Esta situación no solo genera aglomeraciones constantes, sino que también eleva la preocupación entre los usuarios por los riesgos de seguridad civil asociados al manejo de cilindros de gas licuado de petróleo en pasillos estrechos y sin ventilación adecuada.
Vecinos de las zonas aledañas han señalado que la saturación de las banquetas es un problema persistente que afecta la conectividad entre el Estado de México y la capital. A pesar de los operativos de reordenamiento implementados periódicamente, las estructuras vuelven a instalarse en los mismos puntos, dejando poco espacio para el libre tránsito de miles de personas que dependen de estas rutas para trasladarse diariamente.
Autoridades locales han planteado propuestas para establecer mesas de diálogo con los representantes de los comerciantes, buscando alternativas que permitan regular el uso del suelo sin afectar el sustento de las familias involucradas. No obstante, los usuarios exigen medidas definitivas que garanticen banquetas libres de obstáculos para evitar accidentes y mejorar los tiempos de traslado en estos puntos estratégicos de la infraestructura urbana.


