Especialistas cuestionan implementación apresurada de prohibición de celulares en escuelas
Expertos advierten que la restricción de dispositivos móviles en aulas carece de métricas claras para medir su impacto real en el aprendizaje.

Especialistas en pedagogía y tecnología educativa señalaron este martes que la reciente propuesta de restringir el uso de teléfonos celulares en los planteles escolares de México parece precipitada. La medida, que busca reducir las distracciones en el salón de clases, enfrenta críticas debido a la aparente falta de mecanismos institucionales para evaluar cómo esta prohibición afectará el rendimiento académico de los estudiantes en el mediano plazo.
Aunque diversos sectores han expresado su preocupación por el uso excesivo de dispositivos, los expertos consultados subrayan que la SEP no ha presentado una metodología clara para monitorear los resultados de esta política. La preocupación principal radica en que, sin indicadores precisos, el impacto pedagógico de la medida podría ser invisible o incluso contraproducente para el desarrollo de competencias digitales necesarias en el entorno actual.
En las últimas semanas, se ha discutido la posibilidad de implementar esquemas de regulación en lugar de prohibiciones totales. Académicos sugieren que, antes de aplicar una restricción generalizada a nivel nacional, sería necesario realizar pruebas piloto que permitan observar el comportamiento del alumnado y la eficacia de las herramientas de aprendizaje ante la ausencia de dispositivos electrónicos.
La controversia también toca el ámbito de la equidad en el acceso a la información. Algunos analistas advierten que la prohibición podría ampliar la brecha educativa si no se reemplaza el uso del celular con otras herramientas tecnológicas que apoyen la investigación y la colaboración en el aula, elementos fundamentales en el sistema educativo mexicano contemporáneo.
Ante este escenario, la comunidad educativa permanece a la espera de lineamientos más detallados por parte de las autoridades competentes. La discusión se mantiene abierta mientras se busca un equilibrio entre la necesidad de mantener el orden en el aula y la integración responsable de la tecnología como apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje.


