FIFA reconoce fallas en proyecto Forward y anuncia revisión interna
La Federación Internacional de Fútbol Asociación aceptó errores en la gestión de FIFA Forward Enterprise y prometió una auditoría profunda ante sus 211 asociaciones.

La FIFA celebró este jueves una cumbre de emergencia para abordar las crecientes críticas sobre el manejo del proyecto FIFA Forward Enterprise. Durante la sesión, la dirigencia del organismo reconoció formalmente la existencia de errores administrativos y operativos en la ejecución de los recursos destinados a las 211 asociaciones miembro, ofreciendo una disculpa pública ante los delegados internacionales presentes.
El organismo rector del fútbol mundial admitió que la supervisión del programa no cumplió con los estándares esperados, lo que generó tensiones significativas en la comunidad deportiva global. Aunque se reconoció la falla en los procesos de control, la alta dirección de la FIFA advirtió que no tolerará campañas de desprestigio ni ataques externos que busquen desestabilizar la integridad de sus instituciones, haciendo un llamado a la unidad y al diálogo constructivo.
Como parte de las acciones inmediatas, el comité ejecutivo anunció una revisión interna exhaustiva de todos los flujos financieros asociados a este proyecto. Esta auditoría busca identificar las debilidades en la cadena de mando y asegurar que los fondos lleguen correctamente a los programas de desarrollo en cada país, evitando la duplicidad de funciones o la falta de transparencia en la rendición de cuentas.
Por otro lado, la FIFA propuso la creación de un nuevo protocolo de supervisión que permita a las asociaciones miembro tener una mayor participación en la vigilancia de los recursos. Este mecanismo, que será sometido a votación en los próximos meses, pretende blindar los proyectos contra futuras irregularidades administrativas, restableciendo así la confianza de los socios comerciales y de las federaciones locales involucradas.
Finalmente, el organismo se comprometió a presentar un informe detallado sobre los hallazgos de la revisión interna antes de finalizar el año. Con este paso, la FIFA busca cerrar el capítulo de controversias recientes y enfocar sus esfuerzos en la profesionalización de la gestión deportiva, dejando claro que, si bien aceptan las críticas constructivas, mantendrán una postura firme frente a cualquier intento de socavar su autoridad mediante acusaciones sin sustento.


