México acuerda entrega anual de agua a Estados Unidos bajo tratado vigente
El gobierno mexicano formalizó un compromiso para suministrar 431 millones de metros cúbicos de agua anuales a Estados Unidos, cumpliendo con las obligaciones estipuladas en el Tratado de Aguas de 1944.

El gobierno de México anunció este martes la formalización de un acuerdo con Estados Unidos para garantizar la entrega anual de 431 millones de metros cúbicos de agua, en cumplimiento con el Tratado de Aguas de 1944. La decisión, confirmada por autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores, responde a la necesidad de mantener el ordenamiento binacional sobre el uso de las cuencas compartidas, tras un periodo de intensas negociaciones diplomáticas en Washington.
El compromiso establece un calendario de suministro que busca equilibrar las necesidades de los usuarios agrícolas en el norte de México con las exigencias planteadas por el gobierno estadounidense. Según fuentes gubernamentales, esta medida se enmarca estrictamente en las cláusulas de reciprocidad y gestión compartida del recurso hídrico que han regido la relación bilateral durante más de ocho décadas, evitando así posibles sanciones comerciales o disputas diplomáticas de mayor escala.
La administración federal ha señalado que este volumen de entrega será monitoreado continuamente para asegurar que el abasto en las presas nacionales no comprometa el consumo humano ni las actividades productivas de las entidades federativas fronterizas. El equipo técnico de la Comisión Nacional del Agua trabajará en conjunto con sus contrapartes estadounidenses para supervisar el flujo y asegurar el cumplimiento de las metas establecidas en los periodos de tiempo acordados.
Este anuncio surge en un contexto de presión diplomática por parte de la administración de Donald Trump, quien ha enfatizado la importancia de que México cumpla con sus compromisos internacionales en materia de recursos naturales. La Secretaría de Relaciones Exteriores reafirmó que el diálogo se mantuvo en términos de cooperación técnica y respeto a la soberanía, priorizando siempre el interés nacional ante la gestión de los recursos compartidos.
Las autoridades mexicanas sostienen que la estabilidad del tratado es fundamental para la convivencia fronteriza. Mientras se implementan las nuevas entregas, el gobierno continuará con las mesas de trabajo para optimizar la eficiencia en el uso del agua y reducir las pérdidas en la infraestructura de riego, buscando un equilibrio entre los compromisos internacionales y la disponibilidad real de los embalses en las regiones más afectadas por la sequía.


