Sheinbaum explica ausencia en cumbre de seguridad en Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la decisión de no asistir al foro internacional obedeció a una visión política y no técnica sobre la seguridad.

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, informó este sábado que la determinación del gobierno mexicano de declinar la invitación a la reciente cumbre de seguridad celebrada en Estados Unidos respondió a un análisis sobre el enfoque del encuentro. Según la mandataria, la agenda del evento tenía tintes políticos que superaban los temas operativos de seguridad compartida, motivo por el cual se optó por no enviar a una delegación de alto nivel.
Aunque diversos sectores confirmaron que México recibió la invitación formal por parte de los organizadores estadounidenses, la administración federal sostuvo que la estrategia de cooperación en materia de seguridad debe priorizar la soberanía y la coordinación técnica. La titular del Ejecutivo federal subrayó que la relación con el país vecino se mantiene en canales diplomáticos formales a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero sin ceder en la definición de la agenda de seguridad propia.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo enfatizó que cualquier diálogo internacional sobre seguridad debe abordarse desde una perspectiva de respeto mutuo y responsabilidad compartida. La presidenta reiteró que el gobierno mexicano busca fortalecer la cooperación contra el tráfico de armas y drogas, pero bajo esquemas que no subordinen las políticas públicas nacionales a intereses ajenos a la estrategia de seguridad ciudadana establecida por su administración.
La postura del gobierno mexicano marca una diferencia respecto a foros anteriores, buscando establecer un precedente sobre cómo interactuar en espacios multilaterales. De acuerdo con el equipo de la Presidencia, la prioridad continúa siendo la atención a las causas estructurales de la violencia en el territorio nacional, mediante los programas de bienestar y el fortalecimiento de la Guardia Nacional y las instituciones de inteligencia civil.
Finalmente, la Secretaría de Relaciones Exteriores mantendrá los enlaces necesarios con sus contrapartes en Washington para abordar temas críticos. El gobierno federal insistió en que la decisión no implica un aislamiento diplomático, sino una postura estratégica para garantizar que la política de seguridad nacional se mantenga alineada con los objetivos planteados por el actual gobierno de México.


