Veterinarios en Saltillo exigen justicia tras la muerte de Rocky
Habitantes y especialistas se reunieron en Coahuila para honrar a un perro Gigante de los Pirineos, cuestionando los protocolos de atención recibidos.

La comunidad de Saltillo, Coahuila, se congregó la noche de este miércoles en una emotiva velada para conmemorar a Rocky, un ejemplar de la raza Gigante de los Pirineos cuya muerte ha generado una fuerte indignación entre los ciudadanos y el gremio veterinario local. El encuentro, que reunió a decenas de personas con velas y fotografías del animal, sirvió como un espacio para exigir mayor rigor en la atención médica animal y el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
Durante el acto, especialistas en medicina veterinaria presentes en la zona compartieron su análisis sobre el historial clínico del ejemplar. Los profesionales indicaron que, de haberse implementado protocolos de atención inmediata y diagnósticos precisos desde el primer momento, el desenlace pudo haber sido distinto. Según el gremio, el caso de Rocky expone deficiencias recurrentes en la infraestructura y los procedimientos de urgencia disponibles para animales de compañía en la región.
Los asistentes al homenaje hicieron un llamado a las autoridades municipales y estatales para fortalecer las leyes de bienestar animal en el estado de Coahuila. La propuesta central presentada por diversos colectivos es la creación de un padrón de clínicas certificadas y la implementación de una supervisión más estricta por parte de las autoridades sanitarias, con el fin de evitar que se repitan incidentes derivados de una posible negligencia en los servicios veterinarios.
El sentimiento general entre los vecinos de Saltillo es de frustración, al considerar que la muerte del animal era un evento prevenible. La comunidad ha manifestado su intención de continuar con estas movilizaciones pacíficas hasta obtener respuestas claras sobre las acciones que tomará el gobierno local para garantizar que los centros de atención veterinaria cumplan con los estándares mínimos de calidad y ética profesional.
La velada concluyó con un minuto de silencio y la promesa de los integrantes de diversas asociaciones civiles de no abandonar la causa. El objetivo es que la memoria de Rocky se traduzca en una reforma integral que proteja a los animales y asegure que cualquier mascota en el municipio reciba una atención digna, profesional y oportuna durante emergencias médicas.


