Funcionarios migratorios evaden cuestionamientos en el Congreso sobre muertes en Minneapolis
Los directores del ICE y el CBP se negaron a ofrecer disculpas o explicaciones detalladas ante legisladores por las recientes muertes ocurridas en Minneapolis.

Los directores del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) comparecieron este miércoles ante el Congreso de los Estados Unidos. Durante la audiencia, los funcionarios fueron cuestionados sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento de personas en instalaciones migratorias de Minneapolis, un caso que ha generado críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y legisladores sobre el trato a los detenidos.
Durante el intercambio, los representantes de las agencias migratorias evitaron ofrecer una disculpa formal tras las acusaciones sobre la rapidez con la que la administración del presidente Donald Trump caracterizó a las víctimas antes de concluir las investigaciones oficiales. Los funcionarios se limitaron a declarar que los protocolos internos se encuentran bajo revisión, sin proporcionar detalles específicos o cronologías claras sobre los eventos ocurridos en el centro de detención del norte del país.
Legisladores de oposición señalaron durante la sesión que la falta de transparencia en la gestión de estos casos afecta la rendición de cuentas institucional. Argumentaron que las declaraciones prematuras por parte de autoridades federales complicaron la percepción pública del incidente y generaron desconfianza sobre la veracidad de los informes preliminares emitidos por la administración actual.
Por su parte, el equipo de comunicación de las agencias involucradas reiteró, a través de una declaración posterior a la audiencia, que cualquier medida correctiva se tomará únicamente tras la finalización de las auditorías internas obligatorias. Los directores enfatizaron que su prioridad sigue siendo el cumplimiento de las políticas migratorias vigentes, desestimando las peticiones de los congresistas para asumir una responsabilidad política inmediata por la gestión de la crisis.
Este escenario de tensión en Washington ocurre en un momento donde la política migratoria del gobierno estadounidense enfrenta un escrutinio constante por parte de organismos internacionales. Mientras tanto, el Congreso ha solicitado que se entreguen expedientes completos sobre los procedimientos de seguridad aplicados en los recintos migratorios durante el último trimestre, con el fin de determinar si existieron fallas en el protocolo de atención médica de emergencia.


