Gobierno federal propone incentivo fiscal para repatriar capitales a México
La Secretaría de Hacienda presentó un esquema para incentivar la inversión productiva mediante una tasa preferencial del 15% en el ISR.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció este miércoles una estrategia orientada a fomentar el retorno de capitales mexicanos que se encuentran en el extranjero. La propuesta central consiste en aplicar una tasa preferencial del 15% en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) para aquellos contribuyentes que decidan repatriar sus recursos y destinarlos exclusivamente a actividades productivas dentro del territorio nacional.
Esta medida busca fortalecer la inversión fija bruta y dinamizar los sectores económicos que requieren mayor inyección de capital en el contexto actual. Según la dependencia federal, el esquema está diseñado para que los recursos no solo regresen al país, sino que se transformen en proyectos generadores de empleo y desarrollo regional, evitando que el capital se mantenga en instrumentos financieros pasivos.
El titular de la SHCP detalló que la implementación de este incentivo requiere ajustes normativos que deberán ser analizados y, en su caso, aprobados por el Congreso de la Unión. Los legisladores han sido convocados a revisar la propuesta como una vía para mejorar la competitividad de México frente a los mercados globales y atraer liquidez necesaria para el cierre del ejercicio fiscal 2026.
Especialistas en temas fiscales han señalado que, de concretarse este programa, podría representar una oportunidad significativa para las empresas y personas físicas con activos en el exterior. No obstante, el éxito de la propuesta dependerá de las reglas de operación que defina el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para asegurar la transparencia y el cumplimiento de los fines productivos establecidos.
El Gobierno Federal subrayó que este plan no representa una condonación de impuestos, sino un tratamiento diferenciado sujeto a condiciones estrictas de inversión. La intención es alinear los intereses de los inversionistas con las prioridades de desarrollo nacional, garantizando que el capital que ingresa a México contribuya directamente al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en los próximos años.


